15 tendencias tecnológicas en los museos en 2015 /1

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Conxa Rodà
Usuarios y móviles. Foto Maurici Dueñas

Los usuarios de museos cada vez más móviles. Vestíbulo del Museu Nacional d’Art de Catalunya. Foto: Maurici Dueñas

La tecnología, lo sabemos y lo vivimos, avanza muy deprisa. Algunos avances han arraigado y se han extendido a una velocidad vertiginosa. Otros, que parecía que podían hacerlo, se han ido quedando en el camino, lo que aconseja una cierta prudencia antes de embarcar a nuestro museo en nuevos soportes, redes o funcionalidades, pero sin dormirse, ya que los usos sociales evolucionan rápidamente también y no conviene quedarse desfasados. Algunos avances llevan ya bastante tiempo en marcha y ahora toman un nuevo empuje o realizan nuevos giros.

Desde poco antes de acabar el año, han proliferado los artículos predictivos sobre qué nos deparará 2015 en cuanto a tecnología. Eso sumado a las reflexiones escuchadas en un par de conferencias y a aportaciones propias, me ha parecido interesante intentar destilar qué tendencias de las apuntadas nos tocan más de cerca a los museos.

Tecnologías y tendencias en fuerte crecimiento

1. Transformación digital integral

La tecnología digital ya está en todas partes, pero aún no se encuentra suficientemente integrada en toda la organización. Las innovaciones tecnológicas más las demandas y expectativas crecientes de los usuarios, requieren una aproximación integral y estratégica a fin de utilizar efectivamente la tecnología digital como motor de cambio de procesos y servicios. Cuantos más canales, herramientas y usos, más evidente se hace la necesidad de una estrategia digital que lo vincule todo y lo oriente eficazmente a cumplir con nuestra misión y objetivos como museo. Dos excelentes ejemplos de estrategia digital de centros patrimoniales los encontramos en la Tate Digital Strategy 2013-15, y en el recientemente publicado Plan estratégico 2015-2017 de la Digital Library of America, un proyecto digital que comprende bibliotecas, archivos y museos.

Necesitamos repensar en clave digital procesos (de trabajo, herramientas colaborativas, sistema integrado de gestión de los activos digitales), servicios a los usuarios y canales de distribución. Se hará más necesario incluir la dimensión digital desde el inicio de los proyectos y no como un añadido posterior. Lo que no significa hacer en digital no mismo que hacíamos en analógico, requiere un nuevo planteamiento, nuevos métodos, nuevas ideas, nuevos productos. Relacionado con todo ello, aunque no solo en clave digital, irá tomando fuerza también la necesidad de una estrategia de contenidos, es decir, planificar y gestionar los contenidos en múltiples soportes y plataformas para audiencias múltiples de una forma integral, coordinada y distribuida en todo el museo.

2. Móvil en todas partes y para hacer prácticamente de todo. Las características de conectividad ubicua y permanente, global, en tiempo real, más las funcionalidades de geoposicionamiento y personalización hacen de la información contextualmente relevante un factor diferencial que solo permite el móvil.

Museos y móviles hace tiempo que avanzamos juntos, pero ya no es suficiente con tener apps más o menos logradas, sobre todo tenemos que contar con webs bien adaptadas para dispositivos móviles e ir incorporando la mentalidad mobile first cuando nos planteamos nuevos proyectos. Según diversos estudios, más del 50% del tiempo de navegación por Internet se produce desde el móvil. Es esencial, en consecuencia, garantizar que la experiencia de nuestros contenidos para el usuario sea mobile friendly. El acceso a las redes sociales desde el móvil es superior al realizado desde el ordenador de mesa o el portátil, por lo tanto es importante tener presente la navegación móvil también cuando emitimos en las redes (por ejemplo, el simple hecho de informar que un enlace es un vídeo o un pdf es un pequeño gesto muy útil para los usuarios de móviles).

Herramientas como los iBeacons facilitarán incorporar elementos interpretativos en los espacios en los que no disponemos de WiFi y sin ser intrusivos para el resto de visitantes.

Rijksmuseum

Esta imagen generó mucho ruido en las redes pero, ¿y si estos jóvenes estaban navegando por la app del museo y ampliando información sobre Rembrandt? ¿O compartiendo las fotos que acababan de hacer en el museo? Más en What Do You See in This Picture from the Rijksmuseum?, Linda Norris (ref. vía Collen Dillen, https://twitter.com/cdilly/status/542787349399093248/photo/1).

3. Poner al usuario en el centro, más que nunca. Conseguir una buena experiencia de usuario y en consecuencia su engagement guiará los desarrollos de herramientas, contenidos y funcionalidades. Y tenemos cada vez más a un usuario multidispositivo y conectado permanentemente, con unas expectativas altas de servicio. Como hace poco dijo Gerry McGovern en su Customer-Centric Webinar, “the website is not for the organisations, the website is for the customer [user]”, ‘la web no es para la organización sino para el cliente/usuario’. Y lo que dice de la web es extrapolable a los diferentes servicios y contenidos que producimos en los museos. O, como se dijo en el Webinar de Forrester Top Emerging Technologies, hay que atraer, servir y retener clientes/usuarios a partir de tres vertientes: tecnología, personal tecnológicamente preparado y mayor oferta de productos y servicios digitales. Recomiendo leer la entrevista a Peter Gorgels, artífice de la renovación digital en el Rijksmuseum, sobre cómo la renovación del museo y la estrategia digital han transformado la experiencia del visitante. El caso más reciente es el del renovado museo del Diseño del Smithsonian, el Cooper Hewitt que ha incluido tres diferentes soportes y sistemas –lápices digitales, mesas interactivas y sala inmersiva– al servicio de una experiencia participativa de los visitantes.

Se revalorizarán todos los puntos de contacto con los usuarios, por lo tanto, los sistemas de CRM (Customer Relationship Management), de gestión integral relacional de contactos tomarán mayor impulso.

4. Más analítica y más analítica predictiva. Inmediatamente relacionado con el punto anterior de situar al usuario en el centro, viene la necesidad de conocer mejor a dicho usuario y su comportamiento digital para adaptar nuestra oferta de contenidos y servicios a sus necesidades. Lanzada una nueva web o app, si analizamos bien los datos fruto del uso y de la interacción, dispondremos de información valiosa para realizar mejoras. Los estudios se centrarán en conocer mejor cómo el usuario interactúa con los diferentes dispositivos en diferentes momentos y contextos. Crecerá la analítica avanzada, que permite realizar predicciones en base a los datos de explotación. Los datos en tiempo real favorecerán acortar el lapso de tiempo entre el conocimiento y las acciones a emprender. Será fundamental que los museos apliquemos una gestión integrada de los datos de comportamiento del usuario en los diferentes canales digitales –web, móvil, redes, eticketing– y, además, cruzarlas con las del visitante presencial.

Son buenos ejemplos de ello la Tate con excelentes métricas digitales y el Dallas Museum of Art (DAM), que lleva varios años analizando a los públicos a través de su Framework for Engaging with Art y que en 2013 ha incorporado una plataforma digital de analítica de los Amigos del museo para analizar, entre otros, la repetición en la participación.

5. Redes sociales: más intensidad, más complejidad, más coste

La entrada en las redes sociales es gratuita, sí, pero su mantenimiento, la alimentación continua de nuevos contenidos y la interacción con los usuarios no lo son: requieren tiempo, formación y esfuerzo.

Pasada la fase de arranque de los museos en las redes, se tendrán que dedicar más recursos, especialmente por parte de aquellos centros en crecimiento exponencial de redes y usuarios. Todo ello hará aún más necesaria una buena táctica: la distribución de la acción social por todo el museo, tanto por sostenibilidad de recursos como para ofrecer pluralidad de perspectivas. Esta acción social distribuida tendrá que ser, claro está, planificada y coordinada, para no perder el rumbo ni duplicar. También en lo social necesitamos una estrategia.

Destacará el crecimiento de las plataformas de vídeo social. Vivimos en una cultura cada vez más audiovisual. Las predicciones en Internet apuntan que en 2017 el 70% del consumo será de vídeo. Aumentará la tendencia a publicar vídeos nativos directamente en entornos sociales fuera de Youtube: los vídeos en Facebook son más compartidos que en Youtube, Slideshare ha abierto la funcionalidad de vídeo al público general y parece que Twitter lo hará en breve. Subirá también el vídeo interactivo. En ese ámbito, la mayoría de los museos tenemos deberes por hacer: incrementar la cantidad y la calidad de nuestros vídeos y agudizar la imaginación, por ejemplo, para crear series de episodios en vídeo y explorar la narrativa transmedia.

6. Open Data: datos abiertos para facilitar el descubrimiento y el uso de los contenidos. El acceso libre a los datos con derecho a su uso, a reutilizarlos, trabajar con ellos y generar nuevos contenidos, productos y conocimientos es una tendencia global claramente en alza. Los museos ya hemos iniciado el camino de liberar imágenes y bases de datos de las colecciones, publicar textos en Creative Commons, facilitar el acceso al API (interfaz de programación de aplicaciones) para que los desarrolladores puedan trabajar en ellos. Magníficos ejemplos son el del Rijksmuseum y el de Europeana que lanzó el API para permitir el acceso libre a más de 30 millones de objetos de colecciones agregadas de museos y bibliotecas de toda Europa. Museos como el British, Louvre, la Glyptothek de Munich o el nuestro ya han subido imágenes de obras a Wikimedia Commons, que tiene como objetivo construir un fondo de fotografías en alta calidad y libres, así como constituir una base de datos de calidad científica.

Excelente reflexión y referencias de museos que han liberado imágenes y contenidos se encuentran en el artículo de Mia Ridge en Museum identity, Where next for open cultural data in museums? Los museos tendremos que esforzarnos por mejorar la calidad de los metadatos para hacer nuestros contenidos encontrables, útiles y relevantes. Así estableceremos más y mejores conexiones entre los objetos de las colecciones y daremos pie a la creación de nuevas investigaciones, aplicaciones, mapas, infografías, nuevos usos educativos, juegos y más, facilitando el desarrollo y la innovación. El camino no está exento de dificultades, desde tecnológicas hasta conceptuales, pasando por temas de derechos. Pero es una tendencia que irá a más y yo creo que, al menos para los museos públicos, tendría que ser, por misión y por vocación, una meta hacia donde dirigir esfuerzos.

7. Social selling y mobile selling. La monetización de las redes sociales no hará más que crecer. Este concepto, de entrada, parece que va en contra de la propia naturaleza de las redes, nacidas para ser conexiones entre personas y en absoluto como canales comerciales de las marcas. Pero lo cierto es que los usuarios están en las redes y ahí se han lanzado las empresas para “vender” su oferta. Los museos, seguramente, sentimos poca inclinacion a ello y preferimos focalizarnos en extender el conocimiento y en generar interés por el museo (vengan o no a visitarlo presencialmente, compren o no lo que sea que ofrecemos). Tiempo al tiempo. Las redes pueden ser también para los museos un buen canal para vender entradas, carnés del museo, paquetes de servicios o artículos de la tienda. Será necesario, sin embargo, hacerlo muy bien para no generar rechazo en el usuario y hacer prevalecer el contenido y la interacción sobre el mensaje comercial.

Relacionado con todo eso crecerá también la publicidad en las redes y vía móvil. Según los expertos, los ingresos por publicidad se están produciendo ya en el móvil. Facebook ya hace tiempo que alberga anuncios y ahora, recientemente, también Twitter ha lanzado tuits promocionados. Se ha anunciado que próximamente Instagram también incorporará publicidad. Cuanto más y mayor contenido se vuelca en las redes, más difícil se hace encontrar nuestro contenido y crecerá la tendencia a pagar para ser visto.

Todo eso y más tendrá su máximo sentido si le aportamos valor añadido y hacemos mejor de conectores entre las colecciones y los públicos.

Hay que destacar que tecnologías como la realidad aumentada y la gamificación, que podríamos calificar de tendencia a la alza en los museos, han sido señaladas por los expertos en tecnología como de baja prioridad. Quizás sea debido a que ya tienen un fuerte grado de implementación, aunque en los museos aún estemos realizando el viaje de ida en estos terrenos. De estas y otras tecnologías emergentes como la impresión 3D, Wearables, Big Data, Internet of Things y otras, hablaremos pronto en la segunda parte de este artículo.

15 tendencias tecnológicas en los museos en 2015 /2

Tendencias tecnológicas más allá de 2015 / 3

¿Qué tecnologías pensáis que prosperarán más en este año? ¿Queréis añadir algún ejemplo de proyecto digital innovador de museos?

Enlaces recomendados

10 Social Media Trends for Museums, Arts Digital

Datos abiertos vinculados, Europeana (vídeo 3’18 min)

Open Glam

Looking forward to 2015: GLAMs and the Creative Commons Movement, Molly Schwartz

Narrativa transmedia en el museo, Jordi Busquets

How Engagement Analytics Can Help Museums Connect to Audiences at Scale, Robert Stein, Museums and the Web 2014

15 Mobile Trends to Watch in 2015, Mashable

6 innovaciones en museos que te dejarán con la boca abierta, Mobile World Capital, Alberto B. Sáez

Want Online Video Success in 2015? Then You Need to Get Social, Andy Smith

Les 5 tendències e-learning que es consolidaran el 2015, Diario Ara, Bernat Vilaró (en catalán)

Digital by Default, UK Government, 2014

Conxa Rodà
Estratègia i Transformació Digital

4 Comentarios

  • 15 de Enero de 2015 - 2:11 pm | Enlace permanente

    Fantástico y completísimo recorrido por el debate actual en torno a museos y nuevas tecnologías. Enhorabuena Conxa por vuestro compromiso con estos temas, sois un referente. Un abrazo.

  • Manel Miró
    7 de Febrero de 2015 - 12:36 pm | Enlace permanente

    Gracias Conxa por este excelente post que es ejemplo del buen trabajo que hacéis en el MNAC. Gracias sobretodo porque no sólo dedicáis esfuerzos a implementar vuestras estrategias sino que también hacéis el esfuerzo de compartir vuestras reflexiones y aprendizajes con el resto del mundo, esfuerzo que, en mi caso, es de una gran utilidad.

    Coincido contigo al cien por cien que potenciar dentro de los museos la cultura y la filosofía de las redes sociales y de los datos abiertos es esencial para acometer la transformación digital que nuestras instituciones museísticas precisan.

  • María
    22 de Febrero de 2015 - 4:50 pm | Enlace permanente

    Excelente post acerca de las nuevas tecnologías y los museos, muy completo y estructurado. Tengo una pregunta, he estado mirando pero no encuentro nada concreto, ¿hay algún museo en el que durante la visita guiada el educador se apoye en las nuevas tecnologías como recurso? Si que sabemos de todas estas tecnologías, QR, Apps, pantallas táctiles, pero que se utilicen con el grupo?

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