Un arca nupcial de lujo del siglo XVI en el Museu Nacional

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Daniel Vilarrúbias

El arca -en Catalunya se usaba siempre el término caixa (caja)- fue quizás el mueble contenedor por excelencia en la Catalunya de la Edad Moderna, ya que la tipología aparece a mediados del siglo XV en coexistencia con los cofres con herrajes o de aspecto más pesado y desaparece a mediados siglo XVIII, cuando se generaliza el armario y hace irrupción un mueble de tocador como la cómoda, más apto para guardar el ropaje.

De las cajas se puede reseguir la evolución formal y decorativa a lo largo de todo el periodo que hemos comentado anteriormente, y, como ha apuntado la experta Eva Pascual, quizás es uno de los pocos ámbitos donde esto ocurre con tanta continuidad y dentro de un lapso temporal tan extenso. Tanto los inventarios post-mortem de los bienes existentes en un domicilio como algunos interiores plasmados en pinturas revelan que las casas tenían cofres y muebles contenedores en una proporción muy superior a mesas y otros tipos de mobiliario, desde al menos finales de siglo XV.

Cabe destacar que hubo dos tipos principales de cajas, las de dos paneles separados por montantes moldurados –medio cofre-, y las de tres paneles o cofre mayor; creemos que las dimensiones del interior para estas últimas rondaban la cana, medida que en Barcelona equivalía a 156 cm.

El arca nupcial con la Anunciación del Museu Nacional

En la exposición permanente del Museu Nacional encontramos un espléndido ejemplo de caja nupcial de nogal -quizás de álamo-. Como medio cofre presenta un frontal de dos paneles separados entre ellos por el montante o monje decorado con taladrados o tracería calada, y toda la caja se encuentra elevada por una alta socolada moldurada y calada de gran potencia y aparatosidad, que le hace alcanzar una longitud máxima de 140 cm.

Caixa de núvia amb l’Anunciació, segon quart del segle XVI
Arca de novia con la Anunciación, segundo cuarto del siglo XVI

La mitad derecha está compartimentada con cajones, que son practicables desde el correspondiente panel delantero, el cual actúa de portillo. Estas características y la presencia de rombos moldurados como decoración principal de la superficie de los paneles nos remiten a la tipología de caja moldura y de tapa plana originada en el siglo XV y desarrollada durante la segunda mitad de esa centuria. Pero algunos detalles ornamentales hacen pensar en una evolución posterior de este modelo, todavía muy vigente hasta los años cuarenta del siglo XVI y aun más tarde. Soportan esta hipótesis el dorado general de todo el mueble, el allanamiento sutil del relieve de las molduras -baquetilla, media caña y regleta-, la presencia de unas molduras en talón al faldón o zócalo especialmente la que aparece policromada en azul sobre oro en el centro del mismo, la estilización de los rombos -que aquí se han aplanado hasta ocupar todo el panel-, los motivos florales estofados en varios puntos del mueble y las pinturas de la parte interior de la tapa. La tradición de pintar esta parte de las cajas supuso que estos muebles formaran parte del ajuar de aparato de una casa acomodada y que se acostumbraran a mostrar abiertos y, si era necesario, a hacerles una segunda tapa más sencilla, para poder ocultar el contenido de la caja.

Esta caja sería un producto de lujo seguramente obrado en talleres barceloneses de la primera mitad de siglo XVI. En concreto, dataríamos el mueble entre 1500-1520, pero este debería haber sido intervenido con posterioridad: la fecha de 1548 aparece en la pintura de la tapa (bastante notable y que merecería tal vez un estudio aparte), en la decoración grotesca del dado donde se apoya la Virgen. Además, el moldeo de esta tapa es bastante más plano y no encaja con el trabajo del frontal y faldón. En cualquier caso, hecho en dos etapas o en una sola, se trata de un mueble tipológicamente anterior a las cajas con decoración de retratos que empezaron a aparecer hacia 1540.

Otras arcas nupciales catalanas

De las arcas con decoración de retratos el Arca del Museo Episcopal de Vic, atribuida al taller pictórico de Perot Gascó se ha convertido en la pieza paradigmática y quizás la más antigua de las conservadas, aunque no conserva el zócalo o faldón original.

Perot Gascó y taller, Arca de novia, 1529-1546. Museu Episcopal de Vic
Perot Gascó y taller, Arca de novia, 1529 -1546. Museu Episcopal de Vic

El mueble que más se parece a la caja que comentamos aparece fotografiado en 1923 en la ficha de un arca del Institut Amatller de Arte Hispánico, mueble que entonces se conservaba en el Castillo de Santa Florentina de Canet de Mar (desconocemos si todavía está actualmente). Los paneles con rombos y un cartucho dentro son tan similares que prácticamente podrían considerarse salidos del mismo taller.

Caixa de l’Institut Amatller d’Art Hispànic, 1923. ©Institut Amatller d’Art Hispànic-Mas C-32949
Caja del Institut Amatller d’Art Hispànic, 1923. ©Institut Amatller d’Art Hispànic-Mas C-32949

También presenta estrechas vinculaciones tipológicas con el Arca nupcial del Museo de Artes Decorativas de París, que aparece catalogada como Cassone anónimo del norte de Italia, hacia 1510-1520. Nosotros la consideramos una obra catalana coetánea de la que estudiamos, producida en un taller muy cercano y, como mucho, con una tapa repintada o cambiada muy poco después de la construcción del buque, el cual ha perdido el faldón.

Si buscamos paralelos a nivel decorativo en los calados y el zócalo, se pueden encontrar algunos ejemplares en el Museu del Disseny HUB de Barcelona. Por ejemplo, el friso seguido de Soufflet que encontramos en la base del zócalo es casi idéntico al arca con cajones de San Felipe y San Bartolomé y también en el faldón del arca núm. 4981 del Museo Episcopal de Vic.

Mestre de Viella, (Bartomeu Garcia ?) / pintor, Sant Felip i Sant Bartomeu, 1475 - 1565
Maestro de Viella, (Bartomeu Garcia ?) / pintor, Sant Felip i Sant Bartomeu, 1475 – 1565. Museu de les Arts Decoratives de Barcelona. Fotografia: CRBMC – Enric Gracia

Faldó de la caixa núm. 4981. Museu Episcopal de Vic
Caja del Museu Episcopal de Vic, faldón. Barcelona (?), fi del segle XV – primer cuarto del siglo XVI. Museu Episcopal de Vic

Los grandes y pronunciados talones en color azul estofado encima del dorado los encontramos presentes en las cajas La Anunciación (circa 1550) y El Nacimiento y la Epifanía (entre 1520-50), siendo esta última la que presenta un mayor grado de afinidades con la del Museo Nacional.

La Anunciación, siglo XVI. Museu de les Arts Decoratives de Barcelona. Fotografia: CRBMC – Enric Gracia
Cercle de Pere Nunyes i Enrique Fernández / pintor, El Naixement i l’Epifania (entre 1520-1550). Fotografia: CRBMC - Enric Gracia
Círculo de Pere Nunyes y Enrique Fernández / pintor, El Nacimiento y la Epifanía (entre 1520-1550). Museu de les Arts Decoratives de Barcelona. Fotografia: CRBMC – Enric Gracia

En cambio, los cartuchos esculpidos que encontramos insertados dentro de los rombos implican una decoración tallada en la línea de la que se puede ver en la caja La Anunciación, del círculo de Pedro Núñez y Enrique Fernández, la que tradicionalmente se ha fechado entre 1520 -1550.

Círculo de Pere Nunyes y Enrique Fernández, La Anunciación, 1525-1550. Museu de les Arts Decoratives de Barcelona. Fotografia: CRBMC – Enric Gracia

Desde finales de siglo XIX, fue de buen tono -por utilizar una expresión de Mn. Gudiol- el tener ejemplares de mueble gótico o renacentista en las casas acomodadas, y, por ello, eran muy buscadas y codiciadas. Debido a este afán, a menudo nos han llegado muy intervenidas y retocadas. En palabras del museólogo de Vic: “Anys ha que’s trobà de bon tò posseir alguna mostra del vell mobiliari per decorar un taller o un saló. Això fou causa de que’s busqués i al trobar-se quelcom d’interès no sols s’exhumés i restaurés, sinó que també’s completés i fins se descompongués o aprofités per a engiponar mobles capritxosos que, tot contenint parts veritablement antigues, haguessen d’ésser considerats, si no com a falsificacions, almenys com a exemplars inútils per l’arqueòleg o l’artista.”

El caso de la que nos ocupa, en cambio, la caja nos ha llegado en un estadio bastante primigenio. Tenemos noticia de esta pieza al menos desde antiguo, porque suscitó el interés de quienes la vieron. En 1881 apareció reproducida en las páginas del diario La Ilustración Catalana, en un artículo firmado por Eduard Támaro, que también nos informa de su dueño: “aquesta caixa que’s troba conservada esmeradament en la casa de D. Francisco Plá, conegut propietari de Monistrol de Montserrat”. Este personaje adquirió una parte del antiguo palacio de los abades de Montserrat, llamado «Palau prioral» o «La Sala», y la remodeló para transformarla en su residencia según un gusto de finales de siglo XIX. En todo caso, no sabemos si esta caja procede del anticuariado o bien si Francisco Pla se la encontró allí en adquirir el inmueble de Monistrol. Tampoco sabemos cómo fue a parar a manos de quien la legó al Museo Nacional en 1966, Alberto Par Espina.

Caixa de núvia del segle XVI. La Il·lustració Catalana, 1881
Caja de novia del siglo XVI. La Il·lustració Catalana, 1881

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