Por un museo solidario

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Cristina Riera

En el marco del programa de Responsabilidad Social Corporativa del Museu Nacional d’ Art de Catalunya, el pasado 1 de julio se llevó a cabo la VIII edición de la fiesta El Museu en familia, una celebración para los trabajadores donde pueden venir acompañados de sus familiares y pasar una tarde llena de actividades lúdicas en el museo.

El museo en família

Este año, la fiesta comenzó con una visita a tres espacios singulares del edificio que no están abiertos al público general y que, por tanto, no se pueden visitar habitualmente: el taller de restauración, las galerías subterráneas y la sala de control de seguridad. En ellos, especialistas de cada uno de estos ámbitos nos explicaron en qué consiste su trabajo.

En el taller de restauración, varias restauradoras nos detallaron las técnicas que aplican sobre diferentes soportes (pintura mural, tallas de madera, etc.). Aprendimos qué hacen para dejar las piezas libres de insectos, los procedimientos que utilizan para que no se desprenda la policromía de obras que están en un estado de conservación precario o como actúan cuando restauran una pieza que tiene varias capas de policromía de diferentes épocas.

Mediante el montacargas que sirve para desplazar obras de gran formato (hasta 5.000 kilos) llegamos a la sala de control. Allí pudimos ver a través de todas las pantallas espacios muy diversos del museo que se controlan con cámaras de vigilancia. Los más pequeños pudieron mover varias cámaras móviles como la situada en el techo de la Sala Oval que puede enfocar cualquier punto de este amplio espacio con mucha precisión, incluso permitiendo observar pequeños detalles situados a muchos metros de distancia.

Sala de control del museu
Sala de control

En las galerías subterráneas pudimos ver toda la maquinaria necesaria para el funcionamiento de la climatización del edificio. Esta es fundamental para mantener la temperatura y humedad para la buena conservación de las obras de arte y el confort de los trabajadores y visitantes , aplicando medidas para una mejor sostenibilidad, tanto económica como medioambiental.

Visitant les galeries subterrànies del museu
Visitando las galerías subterráneas del museo

En todos estos espacios la gente se mostró muy interesada y participativa haciendo preguntas relacionadas con lo que estaban viendo y escuchando.

Una vez finalizada la visita, mientras los participantes se dirigían al patio exterior para continuar la fiesta, un jurado formado por tres trabajadores del museo y un representante de Vilaplana (patrocinador de la fiesta) escogió el ganador del concurso de pasteles valorando diferentes aspectos: la presentación, el sabor y la originalidad. Fue difícil seleccionar un ganador ya que todos los pasteles tenían un gran nivel. Todos los participantes tuvieron premio y, además, el ganador recibió un bono regalo cortesía de Vilaplana que consistía en una comida para 4 personas en el Restaurante Oleum.

Deliberació del jurat del concurs de pastissos
Deliberación del jurado del concurso de pasteles

A partir de ese momento la fiesta ya se llevó a cabo al aire libre en un ambiente completamente festivo. Los más pequeños pudieron jugar y saltar en un inflable. Mientras, los adultos charlábamos con los compañeros de trabajo y familiares. Todos pudimos disfrutar de la tradicional merienda durante la que pudimos probar todos los pasteles presentados al concurso. Fue una buena ocasión para dejar el trabajo de lado durante unas horas y disfrutar relajadamente de un rato de conversación distendida y sonrisas constantes.

Inflable per als més petits
Inflable para los más pequeños de la fiesta

El Mercado Solidario: otra actividad en el marco de la RSC

La fiesta El Museu en Família es un ejemplo de las diferentes actividades que el museo realiza en el marco de la RSC y que quiere impulsar año tras año. También realizamos otras actividades como el Mercado Solidario que llevaremos a cabo por tercer año consecutivo a comienzos de diciembre.

En este caso, durante todo el año, los trabajadores del museo aportan, voluntariamente y de manera desinteresada, diferentes objetos que ya no utilizan pero que están en buen estado de conservación y que, por tanto, pueden tener una segunda vida útil en unas otras manos. Podemos encontrar libros, juguetes, bisutería, utensilios de cocina, objetos de decoración o accesorios como pañuelos, corbatas o bolsos, entre otros. Los precios son muy accesibles ya que lo que queremos es que la gente se anime a participar. Toda la recaudación va a parar íntegramente a una ONG (diferente cada año) seleccionada a partir de las propuestas hechas por los trabajadores del museo.

En la última edición, se recaudaron 1.209 euros que se destinaron a la ONG Asociación Buena Voluntad en Acción que se dedica a cubrir las necesidades básicas de la gente en peligro de exclusión social del Poble Sec (alimentos, productos de higiene personal y del hogar), dar formación (idiomas, informática, tics y competencias básicas de oficios que faciliten la inserción laboral), llevar a cabo actividades para niños y ofrecer servicio de acogida y elaboración de planes de trabajo individuales o servicio de intermediación laboral.

Entrega de la recaptació del mercat solidari
Entrega de la recaptació del mercat solidari

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Cristina Riera
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