Formas de pago en momento de crisis, algunas reflexiones

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Maria Clua

Estos días estamos viviendo en un estado de alarma o crisis que nos obliga a adoptar unas medidas de control y seguridad a todos los niveles. No estábamos acostumbrados a vivir confinados dentro de los muros de nuestras viviendas, a trabajar desde casa, a salir a la calle para tareas mínimas, a protegernos, con guantes y mascarillas, de un enemigo invisible, pero muy feroz. Este estado de recogimiento ha afectado un acto tan sencillo como pagar un producto cuando vamos a comprar.

Tarjetas de crédito. Foto: Marta Mérida
Tarjetas de crédito. Foto: Marta Mérida

La transformación de los métodos de pago

Ya hace tiempo, que los medios de pago del día a día, de la vida cotidiana, están sufriendo una transformación. Poco a poco, la moneda metálica está perdiendo el lugar primordial adquirido desde su origen, hacia el siglo VII aC, en evolución constante hasta la Segunda Guerra Mundial, para terminar introduciéndose, el último cuarto del siglo XX, un sistema basado en las «tarjetas de plástico». Estas tarjetas emitidas por bancos y entidades financieras, a día de hoy se han convertido en el medio preferente/obligado para hacer las transacciones. La población, a partir del día 13 de abril de 2020, ha adoptado la tarjeta, al igual que la mascarilla y los guantes.

Muchas veces hemos oído que la historia se repite, que es cíclica, así vemos que no es la primera vez que los diferentes estados han tenido que hacer recomendaciones sobre la manera de afrontar los pagos en tiempo de crisis. Sin ir muy lejos en el pasado, cuando el 17 de julio de 1936 se inició en España el conflicto armado que duraría hasta el 1 de abril de 1939, la llamada Guerra Civil, se tuvo que afrontar la falta de moneda metálica para los pequeños pagos periódicos. En Cataluña, rápidamente surgieron nuevos productos o alternativas, que, en la mayoría de los casos, eran signos monetarios en forma de papel moneda, «billetes» emitidos por la Generalitat y los diferentes ayuntamientos.

De estas nuevas monedas puestas en circulación, el Gabinete Numismático de Cataluña (GNC) custodia una buena colección. También conserva una fuente de información de primera mano que permite reconstruir la forma como los diferentes ayuntamientos y consejos municipales pusieron en marcha las «nuevas monedas».

La tarea de Josep Amorós en la recopilación de nuevas monedas

La recopilación fue una iniciativa del doctor Josep Amorós, catedrático de Historia de la Universidad de Barcelona y director del GNC. Con una gran visión de futuro, intentó reunir los nuevos «productos» que servían de medios de intercambio a partir del año 1936, vigentes hasta el decreto del 6 de enero de 1938, que ordenaba la recogida de todos los billetes, vales y bonos o monedas que no hubiesen sido emitidos por el Tesoro o por el Banco de España. La tarea de retirada de numerario fue aceptada de forma irregular, habiéndose que repetir varias veces la llamada: el 25 de febrero y el 11 de mayo de 1938.

Dr. Josep Amorós
El doctor Josep Amorós. Museu Nacional d’Art de Catalunya

El doctor Amorós llevó a cabo una acción global que abrazaba todo el territorio catalán. Así, el 31 de agosto de 1937 redactó un documento de petición, en forma de carta oficial, en papel de la Comisaría General de Museos de Barcelona (Poble Espanyol de Montjuïc) institución dependiente de la Generalitat de Catalunya, que se envió a todos los municipios. El expediente sobre esta demanda se conserva completo: la circular y la lista de los lugares donde se envió (Barcelona, Arxiu Nacional de Catalunya, Junta de Museos, Sol·licitud de lliurament de 2 exemplars de les monedes i bitllets emesos en cada municipi per al Gabinet Numismàtic de Catalunya, ANC1-715-T-2775).

La respuesta de los diferentes municipios quedó reflejada en el Llibre de donacions dels Museus d’Art de Ajuntament de Barcelona (volumen de octubre de 1930 a febrero de 1962, p. 55). Pero también se archivaron las cartas que acompañaban la donación (Archivo GNC, Correspondencia 1936-1939).

Así, finalmente, la Comisaría de los Museos de Barcelona había reunido una muestra de los valores emitidos por 125 municipios. El interés de esta subserie radica en la gran variedad de productos que se emitieron. Se recuerda que cada consistorio podía hacer moneda divisionaria o fraccionaria -el valor más alto que se conserva es de 2 pesetas y el más bajo de 5 céntimos-, ya que los costes de la vida demandaban unas piezas de bajo valor para el día a día.

Los pagos a lo largo de la historia

Una acción de nuestro presente inmediato, como la de pagar con una tarjeta de plástico, nos ha llevado a recordar como nuestros abuelos hicieron los pagos durante la guerra. Invitamos a los lectores de esta «reflexión» o «viaje al pasado» a profundizar en el tema. Herramientas para documentarlo tenemos muchas a nuestro alcance.

Pensamos que la principal es el fondo del GNC por la variedad de las instituciones representadas, por la diversidad de los valores conservados, por el estado de conservación y seriación, y, sobre todo, por la documentación escrita que acompaña a los valores nominales; es, en definitiva, la colección de referencia dentro del territorio catalán. Podemos ver un resumen en la reciente publicación La moneda a la Guerra Civil espanyola: art, disseny i propaganda (en catalán).

También en nuestro territorio se conserva una colección similar en el Centre de Recursos per a l’Aprenentatge i la Investigació (CRAI) Biblioteca del Pabellón de la República, con un fondo específico de papel moneda formado por unos trescientos ejemplares procedentes mayoritariamente de la Fundación Josep M. Figueras.

La otra institución que conserva una gran recopilación de papel moneda de la Guerra Civil es el Museu d’Història de Catalunya (MHC), que, desde 2008, tiene depositada una parte de la colección que a lo largo de los años fue formando Antoni Turró, unos tres mil billetes emitidos por los municipios de Cataluña, Valencia, Menorca, Aragón y Andorra.

Una vez destacados estos grandes fondos documentales, recomendamos la consulta de la Guía temática La moneda en la Guerra Civil española realizada por las compañeras de la Biblioteca Joaquim Folch i Torres del Museu Nacional.

Hemos empezado hablando del presente y hemos recordado un pasado no muy lejano; la pregunta que nos queda por hacer es: ¿qué información tendrán nuestros nietos/nietas de cómo se afrontaron los pagos durante la crisis del coronavirus de 2020? Memoria oral, documentos gráficos y visuales, testimonios electrónicos, webs …

Enlaces relacionados

La moneda a la Guerra Civil espanyola: art, disseny i propaganda 

Guía temática «La moneda en la Guerra Civil española»

Maria Clua
Gabinet Numismàtic de Catalunya

2 Comentarios

  • Pedro
    22 de mayo de 2020 - 8:34 am | Enlace permanente

    En Cataluña y en otros muchos sitios.
    En Aragón ese tipo de vales estaban generalizados en muchos pueblos en 1937

    • Maria Clua
      26 de mayo de 2020 - 8:50 am | Enlace permanente

      Si, la necesidad de moneda agudizó el ingenio, es una generalidad monetaria muy interesante a estudiar. Gracias por su aportación.

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