Making of: Oriol Maspons. La fotografía útil

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Cristina Zelich

Tras aceptar el encargo de comisariar una gran exposición retrospectiva sobre Oriol Maspons a partir del fondo depositado en el Museu Nacional d’Art de Catalunya por el propio autor, fondo compuesto por cerca de 7.000 fotografías en papel, me planteé cómo estructurar la muestra para que reflejara de forma lo más fidedigna posible su variada producción fotográfica.

Oriol Maspons, la fotografía útil / 1949-1995, exposición hasta el 12 de enero de 2020

La estructura de la exposición: Maspons aficionado y Maspons profesional

Desde un principio tuve claro que la exposición tenía que contar con dos grandes ámbitos que abarcaran, por un lado, su práctica como aficionado y, por otro, su práctica profesional.

Era importante establecer una cronología, investigar cuándo y cómo Maspons empezó a interesarse por la fotografía y qué le llevó a decidir que quería dedicarse profesionalmente a ella.

El abundante material documental, recogido sin orden ni concierto en 40 cajas propiedad de su hijo Álex Maspons, constituyó el punto de partida de mi investigación. Con ayuda del personal del museo, fui separando y ordenando cronológicamente artículos, entrevistas, revistas, libros, agendas, cartas, textos mecanografiados, carteles, carnés profesionales, etc. Junto al material documental encontramos también fotografías de su primera época como aficionado, y también un trabajo académico ilustrado con imágenes y un álbum fotográfico personal realizado entre 1946 y 1949.

Leí atentamente sus artículos publicados en la revista Arte Fotográfico, en la revista AFAL y en el Boletín de la Agrupación Fotográfica de Cataluña. También leí todas las entrevistas que encontré que habían sido publicadas en revistas especializadas y de información general, busqué entrevistas en vivo que le habían hecho para televisión y otros medios audiovisuales y finalmente leí los textos que sobre él habían escrito Josep Maria Casademont, Lluis Permanyer, Alexandre Ciri Pellicer y David Balsells, antiguo conservador de fotografía del Museu Nacional, personas, todas ellas, que le habían conocido de cerca y trabajado con él.

La fotografía útil: las obras de Maspons en contexto

La lectura de todos estos materiales me llevó a comprender que para Maspons la fotografía que le interesaba, sobre todo en su amplia y diversa práctica profesional iniciada en 1957 junto a Julio Ubiña, era lo que él mismo denominaba la fotografía útil, cuya finalidad última era la página impresa. Es decir, la fotografía aplicada al reportaje, la publicidad, la moda o la ilustración editorial.

Me pareció evidente que la exposición no podía limitarse a mostrar aquellas fotografías más conseguidas, personales, llamativas o novedosas. Era importante contextualizar sus obras, tanto las realizadas como aficionado –determinar el marco en el que se produjeron y las influencias recibidas– como aquellas producidas por encargo para distintos tipos de clientes en el desarrollo de su práctica profesional. Así que el siguiente paso fue localizar el producto final de sus fotografías: las cubiertas de libros, las portadas de discos, los anuncios publicitarios, los reportajes para revistas ilustradas y los libros ilustrados con sus fotografías. Esto supuso horas y horas de hemeroteca, revisando Gaceta Ilustrada, Destino, Triunfo, Interviú, Cuadernos de Arquitectura y Serra d’Or, entre otras revistas. Pero también visitas al Mercat de Sant Antoni, a las tiendas de discos y libros de segunda mano, y consultas en la red a páginas como Todo Colección o Iberlibro.

Solo a partir de entonces empecé a bucear en las digitalizaciones de las 7.000 fotografías depositadas en el Museu Nacional, con el fin de reconstruir los reportajes publicados, los conjuntos de fotos fijas para distintas películas, las fotografías utilizadas para publicidad o las que habían servido para ilustrar libros.

Una vez identificadas las imágenes, me dediqué, siempre con ayuda del personal del museo, a ver y seleccionar los originales para la exposición.

La puesta en escena de la exposición

Después de seleccionar el material expositivo, tanto fotografías como documentos de todo tipo, empecé a trabajar en su puesta en escena, es decir, en cómo exponer de forma inteligible dicho material, en cómo hacer accesible al espectador la obra contextualizada de Maspons. En esta etapa fue fundamental la colaboración estrecha con Santiago de León que se encargó del diseño museográfico, y con La Japonesa, las diseñadoras que realizaron la gráfica.

Es evidente que una exposición de esta envergadura solo es posible trabajando en equipo. Y en este caso han intervenido muchas personas de dentro y fuera del museo a las que estoy muy agradecida. Es imposible citarlas a todas, pero me gustaría nombrar a dos de ellas sin cuyo apoyo y profesionalidad me hubiera resultado imposible llevar a buen puerto este proyecto: Roser Cambray, que ha sido mi mano derecha en toda la investigación y selección del material, y Ana Izquierdo, que se encargó de la coordinación de la exposición. Y por supuesto, a Pepe Serra, director del museo, quien confió en mí para comisariar esta gran retrospectiva sobre Oriol Maspons.

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Oriol Maspons, la fotografía útil / 1949-1995

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Cristina Zelich
Fotógrafa y comisaria
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