
{"id":6312,"date":"2016-03-17T12:30:49","date_gmt":"2016-03-17T12:30:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.museunacional.cat\/?p=6312"},"modified":"2022-02-23T09:41:33","modified_gmt":"2022-02-23T09:41:33","slug":"dos-horas-en-el-museu-nacional-dart-de-catalunya1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/dos-horas-en-el-museu-nacional-dart-de-catalunya1\/","title":{"rendered":"Dos horas en el Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\/1"},"content":{"rendered":"<h6>Artur Ramon<\/h6>\n<p>Cuando acompa\u00f1o a un amigo extranjero al Museu Nacional intento seguir un itinerario cronol\u00f3gico que le ayude a comprender la magnitud de las colecciones ordenadamente. Empiezo por la secci\u00f3n de arte rom\u00e1nico y su \u201cCapilla Sixtina\u201d, el mal llamado <em>Pantocr\u00e1tor <\/em>del Maestro de Ta\u00fcll. Un pantocr\u00e1tor es la imagen de Dios padre de medio cuerpo, como la representa Cimabue y aparece en los mosaicos bizantinos art\u00faricos de la catedral de Monreale. En realidad, el <em>Cristo de Ta\u00fcll<\/em> es una <em>Maiestas Domini<\/em>, ya que representa al Cristo en majestad dentro de una <a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/mandorla\">mandorla<\/a> o almendra m\u00edstica. Se impone la fuerza de esta imagen, los ojos de Cristo que, sentado en el trono, todo lo mira y todo lo juzga.<\/p>\n<p><strong>Pensamos en el pobre infeliz del siglo XII que ve\u00eda tantas im\u00e1genes en toda su vida como nosotros en una hora, y queda absolutamente anestesiado ante esta imagen imponente. Un Gran Hermano medieval<\/strong>, un ojo monstruosamente grande que todo lo capta y vigila, como en la novela <em>1984<\/em> de George Orwell. Si lo gir\u00e1semos hacia la derecha \u2013actualmente podemos hacerlo mediante el tratamiento de la imagen\u2013 obtendr\u00edamos un ojo enorme, una representaci\u00f3n no muy alejada del ojo de Magritte. De hecho, en la pintura mural rom\u00e1nica la idea del ojo est\u00e1 muy presente en los dos sentidos: conceptual y formal, abstracto y concreto. El ojo es la forma de la almendra de la mandorla, pero tambi\u00e9n se multiplica en las alas de los animales que simbolizan a los profetas de Ta\u00fcll y de los querubines del <a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/abside-de-santa-maria-daneu\/mestre-de-pedret\/015874-000\">\u00e1bside de Santa Maria d\u2019\u00c0neu<\/a>.<\/p>\n<div id=\"attachment_6275\" style=\"width: 334px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/abside-de-sant-climent-de-taull\/mestre-de-taull\/015966-000\" rel=\"attachment wp-att-6275\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6275\" class=\"wp-image-6275\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015966-000_22007-781x1024.jpg\" alt=\"015966-000_22007\" width=\"324\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015966-000_22007-781x1024.jpg 781w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015966-000_22007-229x300.jpg 229w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015966-000_22007-768x1007.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 324px) 100vw, 324px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6275\" class=\"wp-caption-text\"><em><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/abside-de-sant-climent-de-taull\/mestre-de-taull\/015966-000\">\u00c1bside de Sant Climent de Ta\u00fcll<\/a><\/em>, Maestro de Ta\u00fcll, hacia 1123<\/p><\/div>\n<p>Es un ejercicio de l\u00edneas puras y colores primarios, una reflexi\u00f3n sobre la simetr\u00eda con detalles extra\u00eddos del mundo natural \u2013las sandalias de pescador que lleva Cristo\u2013 o de la imaginaci\u00f3n, con monstruos alados con m\u00faltiples ojos. <strong>No es extra\u00f1o que este repertorio de im\u00e1genes procedentes de un mundo remoto gustase tanto a los artistas de las vanguardias<\/strong>, que iban al museo como quien va al mercado a buscar alimentos; despu\u00e9s los cocinaban a fuego lento en los talleres. A trav\u00e9s de Ta\u00fcll entendemos algunas obras de Picabia, y sin el eco ic\u00f3nico de la pintura mural del valle de Bo\u00ed, Picasso nunca habr\u00eda podido construir <em>Les demoiselles d\u2019Avignon<\/em>, el cuadro que cambi\u00f3 el destino de la pintura en el siglo XX.<\/p>\n<p><em>Ego sum lux mundi<\/em> (\u201cYo soy la luz del mundo\u201d), reza la leyenda en el libro que Cristo sostiene en sus manos y nos muestra. En el albor del arte medieval el texto ayuda a la imagen. La misma inscripci\u00f3n aparece en el libro que sostiene el ni\u00f1o sentado en el regazo-c\u00e1tedra de su madre en una de las tallas marianas m\u00e1s bellas del museo: la <em><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/virgen-de-ger\/anonim\/065503-000\">Virgen de Ger<\/a><\/em>. Me fijo en sus ojos de pez, el drapeado del manto, todav\u00eda con ecos de los relieves paleocristianos, y el peque\u00f1o coj\u00edn sobre el que se sienta. Tambi\u00e9n podemos intuir lo que no vemos: las dos coronas plateadas que cubr\u00edan las cabezas de la Madre y el Ni\u00f1o y que la codicia humana se apropi\u00f3 dej\u00e1ndolos desprotegidos y rid\u00edculos, como si llevasen cintas con las que los tenistas se sujetan el pelo. Se trata de la <em>Maiestas Mariae<\/em>, una tipolog\u00eda de culto todav\u00eda hoy presente en nuestros santuarios, desde Montserrat hasta N\u00faria.<\/p>\n<div id=\"attachment_6297\" style=\"width: 256px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/virgen-de-ger\/anonim\/065503-000\" rel=\"attachment wp-att-6297\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6297\" class=\"wp-image-6297\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/065503-000_087825-1-594x1024.jpg\" alt=\"065503-000_087825\" width=\"246\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/065503-000_087825-1-594x1024.jpg 594w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/065503-000_087825-1-174x300.jpg 174w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/065503-000_087825-1-768x1324.jpg 768w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/065503-000_087825-1.jpg 1740w\" sizes=\"auto, (max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6297\" class=\"wp-caption-text\"><em><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/virgen-de-ger\/anonim\/065503-000\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Virgen de Ger<\/a><\/em>, An\u00f3nimo, Segunda mitad del siglo XII<\/p><\/div>\n<p>La <em>Majestad Batll\u00f3<\/em> es <strong>una de las obras supremas de la escultura medieval<\/strong>. No puedo dejar de mirar su rostro bondadoso y los cabellos tan bien tratados, sim\u00e9tricos, perfectos, los colores del vestido, el cintur\u00f3n que marca el vientre prominente\u2026 La barba es un prodigio de virtuosismo t\u00e9cnico, y la cenefa de la cruz a\u00fan tiene ecos musulmanes. No hay nada oscuro ni dram\u00e1tico en esta imagen, que contrasta con los crucifijos posteriores que fusionan la anatom\u00eda atl\u00e9tica del cuerpo masculino con el <em>pathos<\/em> del hombre abandonado por su padre, Dios. Aqu\u00ed no. La cruz no es el elemento del martirio sino el trono donde descansa este buen hombre. Y no contempla a Dios pregunt\u00e1ndole por qu\u00e9 lo ha abandonado, sino que tiene la mirada absorta que va de aqu\u00ed y all\u00e1 del tiempo.<\/p>\n<div id=\"attachment_6278\" style=\"width: 347px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/majestad-batllo\/anonim\/015937-000\" rel=\"attachment wp-att-6278\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6278\" class=\"wp-image-6278\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015937-000-812x1024.jpg\" alt=\"015937-000\" width=\"337\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015937-000-812x1024.jpg 812w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015937-000-238x300.jpg 238w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015937-000-768x969.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6278\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/majestad-batllo\/anonim\/015937-000\"><em>Majestad Batll\u00f3<\/em><\/a>, An\u00f3nimo, mediados del siglo XII<\/p><\/div>\n<p>Recorro las salas de rom\u00e1nico del museo y me encuentro con detalles extraordinarios. Me percato que los <a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/frontal-de-altar\">frontales de altar<\/a> son los embriones de los retablos, donde aparecen una imagen y cuatro escenas, una s\u00edntesis visual que llega muy claramente a los fieles. Tambi\u00e9n veo que en las pinturas rom\u00e1nicas los santos nunca tocan con las manos los textos sagrados y los protegen con un trozo de tela.<\/p>\n<div id=\"attachment_6285\" style=\"width: 607px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/frontal-de-altar-de-la-seu-durgell-o-de-los-apostoles\/anonim-catalunya-taller-de-la-seu-durgell\/015803-000\" rel=\"attachment wp-att-6285\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6285\" class=\"wp-image-6285\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015803-000-1024x686.jpg\" alt=\"015803-000\" width=\"597\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015803-000-1024x686.jpg 1024w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015803-000-300x201.jpg 300w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015803-000-768x515.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 597px) 100vw, 597px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6285\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/frontal-de-altar-de-la-seu-durgell-o-de-los-apostoles\/anonim-catalunya-taller-de-la-seu-durgell\/015803-000\"><em>Frontal de altar de La Seu d&#8217;Urgell o de los Ap\u00f3stoles<\/em><\/a>, Taller de la Seu d&#8217;Urgell, Segundo cuarto del siglo XII<\/p><\/div>\n<p><strong>Siempre me ha sorprendido el desequilibrio que existe entre las colecciones que alberga el Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya y la poca repercusi\u00f3n que tiene entre nosotros.<\/strong> Conozco a muchas personas que no lo han visto m\u00e1s que en lejanas salidas escolares, y cuando un amigo extranjero nos visita siempre pensamos en otros museos que llevan el nombre de la \u201csant\u00edsima trinidad\u201d del arte moderno \u2013Picasso-Mir\u00f3-Dal\u00ed\u2013 antes de llevarlo al MNAC. Diferentes causas explican este hecho, y posiblemente todas convergen en que hemos convertido nuestro museo en t\u00f3pico, es decir, un argumento que de tanto repetirlo, se ha convertido en un lugar com\u00fan. Hay que romper el t\u00f3pico y el prejuicio, las barreras psicol\u00f3gicas que nos impiden disfrutar de la mejor colecci\u00f3n de arte medieval del mundo, notable en el Renacimiento y el Barroco y excelente en arte moderno.<\/p>\n<p>El hilo conductor de nuestro museo, el guion, es la historia misma del arte catal\u00e1n, pero desde la muerte de Jaume Huguet (1492) hasta el nacimiento del modernismo (1890) hay cuatro siglos de desierto. Nuestro mejor pintor del siglo XVII, <a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/el-pintor-antoni-viladomat-i-manalt-1678-1755-la-obra-grafica-de-un-precursor\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Antoni Viladomat<\/a>, ocupar\u00eda un lugar nada destacado en los mejores centros de producci\u00f3n de su tiempo, Madrid y Sevilla, donde trabajaron maestros de la talla de Vel\u00e1zquez, Cano, Zurbar\u00e1n o Murillo; unos artistas que el Museu Nacional tiene representados, poco, gracias a la adquisici\u00f3n de gran parte de la colecci\u00f3n Gil Babot en 1942.<\/p>\n<p><strong>Nuestro museo no es fruto del espolio ni proviene de las colecciones reales, sino que nace de dos voluntades. En primer lugar, la protecci\u00f3n del patrimonio, que condujo a la Junta de Museos a salvar las pinturas murales rom\u00e1nicas a primeros del 1900;<\/strong> sin esa intervenci\u00f3n, tendr\u00edamos que ir a ver estas obras a cualquier ciudad norteamericana, como ocurre con el claustro de Cuix\u00e0, cerca del Hudson neoyorquino. <strong>En segundo lugar, hay que mencionar a la sociedad civil<\/strong>, de la que ahora se habla tanto pero que hace cien a\u00f1os ya exist\u00eda y era mucho m\u00e1s prescriptora del arte y del museo que la actual. Solo un ejemplo: <em><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/la-vicaria\/maria-fortuny\/010698-000\">La vicar\u00eda<\/a><\/em> de Fortuny fue adquirida por suscripci\u00f3n popular y se pagaron por ella 300.000 pesetas en 1920; una suma inmensamente m\u00e1s importante que los 45.000 euros que cost\u00f3 el dibujo del propio Fortuny <em>La plegaria<\/em>, donado al museo mediante una campa\u00f1a de micromecenazgo en 2013.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/010698-000_18458.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6282\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6282\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/010698-000_18458.jpg\" alt=\"010698-000_18458\" width=\"332\" height=\"221\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/010698-000_18458.jpg 600w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/010698-000_18458-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 332px) 100vw, 332px\" \/><\/a> <a href=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/micromecenatge.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6281\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6281\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/micromecenatge-300x254.jpg\" alt=\"micromecenatge\" width=\"261\" height=\"221\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/micromecenatge-300x254.jpg 300w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/micromecenatge-768x651.jpg 768w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/micromecenatge-1024x868.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 261px) 100vw, 261px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Si cruzamos el vest\u00edbulo del museo y pasamos al otro lado entramos en las galer\u00edas dedicadas al arte g\u00f3tico. Abandonamos un mundo y nos introducimos en otro. Ya no hay una iglesia \u00fanica sino varias, y el frontal de altar se ha convertido en retablo. <strong>El pintor es como un montador de cine: tiene poco espacio para decir muchas cosas<\/strong>. El santo est\u00e1 representado en la tabla central y los laterales se reservan para las historias de sus vidas. Culmina en la parte de arriba con el pin\u00e1culo, donde se representa el calvario y abajo est\u00e1 la predela, una secuencia de peque\u00f1as tablas con im\u00e1genes de santos como los fotogramas de una pel\u00edcula. Si nos acercamos descubriremos historias extraordinarias, algunas vinculadas a los martirios que tuvieron que soportar estos superh\u00e9roes m\u00edsticos y otras m\u00e1s convencionales, de la historia sagrada m\u00e1s elemental. La diferencia entre el hombre del siglo XII y nosotros es que \u00e9l captaba el mensaje moralizante que hay detr\u00e1s de las im\u00e1genes, y el hombre actual no sabe nada de ellas, le llegan las im\u00e1genes y no comprende los contenidos, la iconograf\u00eda; por eso parecen vac\u00edas, erosionadas del sentido con que se crearon.<\/p>\n<p><strong>Hay una dualidad sensual entre el horror y la belleza<\/strong>. El pintor es un hombre que en toda su vida ve tantas im\u00e1genes como nosotros en un d\u00eda, pero algunas aterradoras, que nosotros no hemos visto nunca. Fij\u00e9monos en el <a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/retablo-de-santa-barbara\/goncal-peris-sarria\/035672-cjt\"><em>Retablo de santa B\u00e1rbara<\/em><\/a>, donde Gon\u00e7al Peris nos presenta a la santa con cabellos de oro y piel nacarada que contrasta con la brutalidad de los verdugos, que tienen los mismos ojos espantados del caballo. Miramos el retablo de <em>San Miguel, martirio de santa Eulalia y santa Catalina<\/em>, de Bernat Martorell, nuestro mejor pintor del g\u00f3tico internacional. En la tabla de santa Eulalia hay compasi\u00f3n por los verdugos, uno de ellos cierra los ojos para no ver lo que est\u00e1 haciendo, martirizar a una joven que fue bella; a veces Martorell juega con nosotros y busca analog\u00edas visuales, como la cola de l\u00e1tigo detr\u00e1s de la nuca de santa Eulalia, que se confunde con su cabello.<\/p>\n<table style=\"height: 360px;\" border=\"0\" width=\"276\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"border: hidden;\" valign=\"top\">\n<p><div id=\"attachment_6289\" style=\"width: 315px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/retablo-de-santa-barbara\/goncal-peris-sarria\/035672-cjt\" rel=\"attachment wp-att-6289\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6289\" class=\"wp-image-6289\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/035672-CJT_17471-781x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"305\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/035672-CJT_17471-781x1024.jpg 781w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/035672-CJT_17471-229x300.jpg 229w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/035672-CJT_17471-768x1007.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6289\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/retablo-de-santa-barbara\/goncal-peris-sarria\/035672-cjt\"><em>Retablo de Santa B\u00e1rbara<\/em><\/a>, Gon\u00e7al Peris Sarri\u00e0, hacia 1410-1425<\/p><\/div><\/td>\n<td style=\"border: hidden;\" valign=\"top\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>En otra tabla del mismo Martorell, <em>Martirio de santa Eulalia<\/em>, me llama la atenci\u00f3n la manera como prolonga el l\u00f3bulo de la oreja de la santa de manera casi antinatural, como un caracolillo, y las herramientas del tormento, unas barras acabadas en garras de \u00e1guila que recuerdan las piezas con las que antes se cerraban las tiendas.<\/p>\n<p>Llu\u00eds Dalmau y su <em>Virgen de los \u201cConsellers\u201d<\/em>, obra maestra de nuestro g\u00f3tico, es una isla en la historia de la pintura catalana. Una obra que se mira en el espejo de Van Eyck, como quer\u00edan los comitentes: retratos fidedignos, \u00e1ngeles cantores y paisajes flamencos bien diferenciados de los nuestros.<\/p>\n<p>El artista que explica el tr\u00e1nsito del g\u00f3tico al Renacimiento es Jaume Huguet. Sus retratos son psicol\u00f3gicos y nos habla de un lenguaje que conocemos, cercano al nuestro. Detr\u00e1s de sus martirios siempre hay empat\u00eda con el sufrimiento humano. Lo mismo sucede si observamos el magn\u00edfico <em>Martirio de san Bartolom\u00e9<\/em> de Jos\u00e9 de Ribera, <em>Lo Spagnoletto<\/em>. <strong>Encontraremos pocos ejemplos parecidos de comunicaci\u00f3n visual entre un santo torturado y nosotros, espectadores<\/strong>: los verdugos trabajan como los carniceros de un mercado napolitano, y los ojos inyectados en sangre del santo nos piden compasi\u00f3n. No es extra\u00f1o que este cuadro inspirase un poema al rom\u00e1ntico Th\u00e9ophile Gautier.<\/p>\n<table style=\"height: 300px;\" border=\"0\" width=\"620\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"border: hidden;\" valign=\"top\">\n<p><div id=\"attachment_6299\" style=\"width: 232px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/virgen-de-los-consellers\/lluis-dalmau\/015938-000\" rel=\"attachment wp-att-6299\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6299\" class=\"wp-image-6299\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015938-000_petita-1024x1001.jpg\" alt=\"015938-000_petita\" width=\"222\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015938-000_petita-1024x1001.jpg 1024w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015938-000_petita-300x293.jpg 300w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/015938-000_petita-768x751.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6299\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/virgen-de-los-consellers\/lluis-dalmau\/015938-000\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Virgen de los \u00abConsellers\u00bb<\/em><\/a>, Llu\u00eds Dalmau, 1443-1445<\/p><\/div><\/td>\n<td style=\"border: hidden;\" valign=\"top\">\n<p><div id=\"attachment_6300\" style=\"width: 168px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/san-vicente-en-la-hoguera\/jaume-huguet\/024135-000\" rel=\"attachment wp-att-6300\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6300\" class=\"wp-image-6300\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024135-000-605x1024.jpg\" alt=\"024135-000\" width=\"158\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024135-000-605x1024.jpg 605w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024135-000-177x300.jpg 177w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024135-000-768x1301.jpg 768w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024135-000.jpg 1771w\" sizes=\"auto, (max-width: 158px) 100vw, 158px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6300\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/san-vicente-en-la-hoguera\/jaume-huguet\/024135-000\"><em>San Vicente en la hoguera<\/em><\/a>, Jaume Huguet, hacia 1455-1460<\/p><\/div><\/td>\n<td style=\"border: hidden;\" valign=\"top\">\n<p><div id=\"attachment_6301\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/martirio-de-san-bartolome\/josep-de-ribera-o-jusepe-de-ribera-dit-lo-spagnoletto\/024162-000\" rel=\"attachment wp-att-6301\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6301\" class=\"wp-image-6301\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024162-000_001537-768x1024.jpg\" alt=\"024162-000_001537\" width=\"200\" height=\"267\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024162-000_001537-768x1024.jpg 768w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/024162-000_001537-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6301\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/martirio-de-san-bartolome\/josep-de-ribera-o-jusepe-de-ribera-dit-lo-spagnoletto\/024162-000\"><em>Martirio de san Bartolom\u00e9<\/em><\/a>, Josep de Ribera, 1644<\/p><\/div><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Artur Ramon<\/p>\n<p><em>Este texto, basado en el libro <\/em><a href=\"https:\/\/laie.es\/llibre\/un-itinerari-museu-nacional-d-art-de-catalunya\/9788494226694\/554435\">Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya: un itinerario<\/a>,<em> corresponde a la primera parte del art\u00edculo publicado en la<\/em> Revista del Foment<em>, n\u00fam. 2.145, a quien agradecemos el permiso para reproducirlo en el blog. Pronto publicaremos la segunda parte.<\/em><\/p>\n<h3>Enlaces relacionados<\/h3>\n<p class=\"single-entry-title\"><a href=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/dos-horas-en-el-museu-nacional-dart-de-catalunya2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Dos horas en el Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\/2<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Artur Ramon Cuando acompa\u00f1o a un amigo extranjero al Museu Nacional intento seguir un itinerario cronol\u00f3gico que le ayude a comprender la magnitud de las colecciones ordenadamente. Empiezo por la secci\u00f3n de arte rom\u00e1nico y su \u201cCapilla Sixtina\u201d, el mal llamado Pantocr\u00e1tor del Maestro de Ta\u00fcll. Un pantocr\u00e1tor es la imagen de Dios padre de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":6288,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[655,138,187,185],"class_list":["post-6312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-coleccion","tag-arte-gotico","tag-patrimonio","tag-pintura-mural-romanica-es","tag-sant-climent-de-taull-es","author-guest"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/064042-000.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4tWCI-1DO","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/47"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6312"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6312\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31723,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6312\/revisions\/31723"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}