
{"id":20598,"date":"2020-04-23T11:19:23","date_gmt":"2020-04-23T11:22:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/?p=20598"},"modified":"2020-04-27T09:24:23","modified_gmt":"2020-04-27T09:24:23","slug":"la-presencia-de-cerezas-en-los-retablos-goticos-del-museu-nacional-dart-de-catatlunya-un-poco-de-historia-de-una-fruta-medieval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/la-presencia-de-cerezas-en-los-retablos-goticos-del-museu-nacional-dart-de-catatlunya-un-poco-de-historia-de-una-fruta-medieval\/","title":{"rendered":"La presencia de cerezas en los retablos g\u00f3ticos del Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya. Un poco de historia de una fruta medieval"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size\">Pablo Jos\u00e9 Alcover Cateura y Antoni Riera Melis&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-2.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"620\" height=\"370\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-2.jpg\" alt=\"Maestro de la Porci\u00fancula, Virgen de la Porci\u00fancula (detalle), c. 1450, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\" class=\"wp-image-20551\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-2.jpg 620w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-2-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><figcaption>Maestro de la Porci\u00fancula, <em>Virgen de la Porci\u00fancula<\/em> (detalle), <em>c.<\/em> 1450, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>Las cerezas aparecen representadas en dos retablos g\u00f3ticos del Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya. Esta entrada en el blog del museo quiere explicar el porqu\u00e9 est\u00e1n all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos apuntes sobre la palabra cereza. Tanto el castellano <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cereza\" target=\"_blank\">cereza<\/a><\/em> como en catal\u00e1n <em>cirera<\/em> provienen del lat\u00edn vulgar <em>ceres\u012da<\/em>. La palabra latina proviene de \u03ba\u03ad\u03c1\u1fb0\u03c3\u03bf\u03c2, vocablo griego antiguo. La palabra griega tiene precedentes m\u00e1s antiguos<strong>. Los investigadores a\u00fan discuten este origen m\u00e1s arcaico, en acadio, fenicio o armenio<\/strong>. Pero, en general, todos ellos comparten que <strong>es uno de los alimentos m\u00e1s antiguos consumidos por la humanidad y que es originario de Pr\u00f3ximo<\/strong> <strong>Oriente<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El cerezo fue cultivado desde el neol\u00edtico. Posiblemente lleg\u00f3 al Mediterr\u00e1neo occidental desde Asia Menor. Plinio el Viejo afirma que su introductor fue el c\u00f3nsul romano Lucio Licino L\u00facule , que lo descubri\u00f3 en el reino del Ponto (Mar Negro), hacia el 150 aC durante la guerra contra Mitr\u00eddates IV. Otras fuentes aseguran, en cambio, que el cerezo ya estaba implantado en la pen\u00ednsula italiana, al menos tres siglos antes de la campa\u00f1a del Mar Negro. A L\u00facule se le atribuye s\u00f3lo la introducci\u00f3n de una variedad de cerezas m\u00e1s grandes y dulces que las que se conoc\u00edan entonces. En cualquier caso,<strong> la cereza, desde la edad antigua, se convirti\u00f3 en una fruta consumida, apreciada y conocida<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Edad Media, la cereza comprend\u00eda el fruto de varias especies de \u00e1rboles del g\u00e9nero <em>Prunus<\/em>. Un n\u00famero limitado de especies de <em>Prunus<\/em> se aprovechaba para el consumo humano. La variedad de cerezas escogidas para comer eran las que ten\u00edan los frutos m\u00e1s dulces.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cerezas no eran s\u00f3lo apreciadas por su sabor sino tambi\u00e9n por su color, que variaba de un rojo muy oscuro hasta un amarillo claro. <strong>El color preferido de los medievales era como la actual: el rojo<\/strong>. Hoy sabemos que las variedades de cerezas rojas son tambi\u00e9n una fuente excelente de antioxidantes fen\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cerezas se com\u00edan frescas y confitadas (con miel o az\u00facar). Nos centraremos en las frescas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Cireres.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"620\" height=\"349\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Cireres.jpg\" alt=\"Cerezas. Fotograf\u00eda: Pixabay\" class=\"wp-image-20554\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Cireres.jpg 620w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Cireres-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><figcaption>Cerezas. Fotograf\u00eda: Pixabay<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Las cerezas frescas eran habituales en las mesas, especialmente en las de las clases sociales m\u00e1s altas. Eran frutas a las que no ten\u00edan acceso l<strong>os m\u00e1s pobres. Los habitantes de la Corona de Arag\u00f3n de los siglos XIV y XV<\/strong> <strong>les ten\u00edan mucho aprecio<\/strong>. Tanto es as\u00ed que, dentro de la cultura del obsequio de la \u00e9poca, eran consideradas un buen regalo. En los banquetes era habitual servirlas en un recipiente con otra fruta de temporada o esparcirlas por encima de la mesa. <strong>En algunas comidas especiales, como bodas era costumbre esparcirlas en pares sobre la mesa. <\/strong>Hab\u00eda algunas comidas especiales, como bodas, donde era costumbre esparcirlas en pares sobre los manteles.<\/p>\n\n\n\n<p>En abril los cerezos de las variedades m\u00e1s dulces florec\u00edan, y entre mayo y junio fructificaban, seg\u00fan la variedad y la zona. As\u00ed, el tiempo de comer las mejores cerezas era como actualmente. La sabidur\u00eda popular lo recuerda en un refr\u00e1n: <em>\u201cLes cireres, d\u2019una a una pel maig, i pel juny, a grapades\u201d <\/em>(Las cerezas de una en una para mayo, y para junio, a pu\u00f1ados).<\/p>\n\n\n\n<p>Una variedad de cerezo particular era el guindo (<em>Prunus cerasus<\/em>). Los frutos de este \u00e1rbol eran las guindas o cerezas amargas, raramente consumidas frescas por su sabor amargo y a menudo, bastante \u00e1cido.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cerezos eran comunes en los huertos medievales. Los propietarios de estos \u00e1rboles normalmente destinaban la mayor parte de la cosecha a la venta. La otra parte, habitualmente la m\u00e1s peque\u00f1a, era para el autoconsumo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La venta de cerezas frescas se hac\u00eda normalmente en el mercado local, junto con otras frutas y hortalizas<\/strong>. La parada era sencilla. En una plaza, se colocaba una estera en el suelo. Encima de \u00e9sta, el vendedor dispon\u00eda de cestas y sacos distribuyendo ordenadamente frutas y verduras. Dentro de las cestas sol\u00edan ir las frutas, como cerezas, melocotones, manzanas y peras, etc&#8230; En los sacos generalmente encontrar\u00edamos las verduras como coles, zanahorias, nabos, cebollas, ajos, entre otros. Todo era vendido al peso por medio de una balanza de dos brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>Comentada brevemente la historia medieval de las cerezas, explicamos porque aparecen en dos obras de la colecci\u00f3n de arte g\u00f3tico del Museu Nacional.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los retablos g\u00f3ticos del Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya con presentaciones de cerezas<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Retablo de los santos Juanes<\/em>, Maestro de Santa Coloma de Queralt<\/h4>\n\n\n\n<p>Un retablo es una obra de arquitectura, combinada con esculturas o pinturas, que se colocan detr\u00e1s de un altar y que son parte de su decoraci\u00f3n. Las pinturas de un retablo tienen, entre otros objetivos, adoctrinar al creyente representando de manera visual y expl\u00edcita el contenido de los textos y tradiciones sagradas. Para lograr esto, las im\u00e1genes deben ser f\u00e1cilmente inteligibles, es decir, interpretables correctamente por los fieles. A\u00f1adir elementos cotidianos para la sociedad de la \u00e9poca, como cerezas frescas, ayudar\u00eda a interpretar adecuadamente la iconograf\u00eda representada en los retablos.<\/p>\n\n\n\n<p>Empezamos por la obra de arte sacro m\u00e1s antigua. Es el <a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/retablo-de-los-santos-juanes\/mestre-de-santa-coloma-de-queralt\/004351-cjt\">Retablo de los santos Juanes<\/a>, procedente de la capilla del castillo de Santa Coloma de Queralt, pintado por el maestro de Santa Coloma de Queralt, <em>c. <\/em>1356. Aqu\u00ed encontramos varias escenas de la vida de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Juan_el_Bautista\">San Juan Bautista<\/a>. En una de ellas observamos el baile de Salom\u00e9, uno de los relatos b\u00edblicos m\u00e1s representados en la iconograf\u00eda cristiana medieval.<\/p>\n\n\n\n<p>La narraci\u00f3n b\u00edblica (Mt 14, 6-12, Mr. 6, 14-29) explica c\u00f3mo la princesa <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Salom%C3%A9_(princesa)\">Salom\u00e9<\/a> realiz\u00f3 un baile extraordinario en un banquete ante su madre, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Herod%C3%ADas\">Herod\u00edas<\/a>, y su t\u00edo y padrastro, el rey <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Herodes_Antipas\">Herodes Antipas<\/a>. El monarca despu\u00e9s del espect\u00e1culo maravilloso le dijo a Salom\u00e9 que podr\u00eda pedirle cualquier deseo, incluso la mitad de su reino.<\/p>\n\n\n\n<p>La princesa estaba muy ofendida con Juan Bautista, por acusar a la familia real de cometer incesto. Por este motivo, el santo acab\u00f3 en prisi\u00f3n. Ella, llena de odio, respondi\u00f3 a Herodes que quer\u00eda \u00fanicamente la cabeza de Juan Bautista servida en un plato. Al rey no le gust\u00f3 la idea, pero cumpli\u00f3 su palabra y orden\u00f3 la decapitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a class=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/sites\/default\/files\/004351-cjt_090273_0.jpg\" href=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"384\" height=\"400\" src=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans.jpg\" alt=\"Maestro de Santa Coloma de Queralt, Retablo de los santos Juanes, c. 1356, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\" class=\"wp-image-20558\" srcset=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans.jpg 384w, https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans-288x300.jpg 288w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/a><figcaption>Maestro de Santa Coloma de Queralt, <em>Retablo de los santos Juanes<\/em>, <em>c.<\/em> 1356, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en la escena del retablo vemos una mujer ricamente vestida, con una tiara y bailando en un banquete. Es la princesa Salom\u00e9. Encontramos la m\u00fasica que acompa\u00f1a al baile: un instrumento de percusi\u00f3n que ella misma sostiene con las manos y un m\u00fasico tocando a su lado. Por otra parte, identificamos un rey y una reina como comensales de la mesa. Los monarcas son r\u00e1pidamente localizables por las coronas que llevan en la cabeza. Estos dos personajes son Herodes Antipas, y su c\u00f3nyuge, Herod\u00edas. <strong>Sobre la mesa del banquete localizamos las cerezas esparcidas entre piezas de una vajilla de lujo y algunos panes.<\/strong> <strong>Esta distribuci\u00f3n desordenada de las cerezas sobre el mantel la encontramos tambi\u00e9n en otras escenas de banquetes medievales<\/strong>. Una de ellas es la boda de Can\u00e1 (Jn, 2-11), escena del retablo mayor de la iglesia de<em> <\/em>El Salvador de Ejea de los Caballeros (Arag\u00f3n), pintado por Blasco de Gra\u00f1\u00e9n y Mart\u00edn de Soria, entre 1454 &#8211; 1476.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-jetpack-tiled-gallery aligncenter is-style-rectangular\"><div class=\"tiled-gallery__gallery\"><div class=\"tiled-gallery__row\"><div class=\"tiled-gallery__col\"><figure class=\"tiled-gallery__item\"><a href=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros.jpg?ssl=1\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros.jpg?strip=info&#038;w=251&#038;ssl=1 251w\" alt=\"Blasco de Gra\u00f1\u00e9n i Mart\u00edn de Soria, Les noces de Can\u00e0 del retaule major de l\u2019esgl\u00e9sia de El Salvador a Ejea de los Caballeros, 1454-1476.\" data-height=\"400\" data-id=\"20560\" data-link=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/?attachment_id=20560\" data-url=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros.jpg\" data-width=\"251\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros.jpg?ssl=1\"\/><\/a><\/figure><\/div><div class=\"tiled-gallery__col\"><figure class=\"tiled-gallery__item\"><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros_detall.png?ssl=1\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros_detall.png?strip=info&#038;w=600&#038;ssl=1 600w,https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros_detall.png?strip=info&#038;w=620&#038;ssl=1 620w\" alt=\"Blasco de Gra\u00f1\u00e9n i Mart\u00edn de Soria, Les noces de Can\u00e0 del retaule major de l\u2019esgl\u00e9sia de El Salvador a Ejea de los Caballeros, 1454-1476 (detall)\" data-height=\"547\" data-id=\"20563\" data-link=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/?attachment_id=20563\" data-url=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros_detall.png\" data-width=\"620\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Ejea-de-los-Caballeros_detall.png?ssl=1\"\/><\/a><\/figure><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Blasco de Gra\u00f1\u00e9n y Mart\u00edn de Soria, <em>Las bodas de Can<\/em>\u00e1 del retablo mayor de la iglesia de El Salvador en Ejea de los Caballeros, 1454-1476. (Tabla y detalle)<\/p>\n\n\n\n<p>Un detalle importante: los vers\u00edculos b\u00edblicos que narran el baile de Salom\u00e9 y la boda de Can\u00e1 no incluyen ninguna referencia a las cerezas. Por lo tanto, <strong>estas frutas ser\u00edan posiblemente una aportaci\u00f3n del artista, un elemento cotidiano conocido y f\u00e1cilmente identificable por la sociedad de la \u00e9poca que ayudar\u00eda a interpretar estas escenas como banquetes<\/strong>, uno real (el baile de Salom\u00e9) y otro de bodas (las bodas de Can\u00e1).<\/p>\n\n\n\n<p>Los ricos, ayer y hoy, no comen cualquier alimento. Tienen dinero suficiente para seleccionar lo que quieren ante un abanico m\u00e1s amplio de posibilidades que los m\u00e1s modestos. Partiendo de aqu\u00ed, una posible interpretaci\u00f3n de la presencia de cerezas en <em>Retablo de los santos Juanes<\/em> es que el prestigio social del alimento en el siglo XIV fuera suficiente para incluirlo en una comida tan selecta como el de unos soberanos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-jetpack-tiled-gallery aligncenter is-style-rectangular\"><div class=\"tiled-gallery__gallery\"><div class=\"tiled-gallery__row\"><div class=\"tiled-gallery__col\"><figure class=\"tiled-gallery__item\"><a href=\"https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-1.jpg?ssl=1\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-1.jpg?strip=info&#038;w=600&#038;ssl=1 600w,https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-1.jpg?strip=info&#038;w=814&#038;ssl=1 814w\" alt=\"Mestre de Santa Coloma de Queralt, Retaule dels sants Joans, (detall del ball de Salom\u00e9) c. 1356, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\" data-height=\"1114\" data-id=\"20565\" data-link=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/?attachment_id=20565\" data-url=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-1.jpg\" data-width=\"814\" src=\"https:\/\/i1.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-1.jpg?ssl=1\"\/><\/a><\/figure><\/div><div class=\"tiled-gallery__col\"><figure class=\"tiled-gallery__item\"><a href=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-2.jpg?ssl=1\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-2.jpg?strip=info&#038;w=600&#038;ssl=1 600w,https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-2.jpg?strip=info&#038;w=814&#038;ssl=1 814w\" alt=\"Mestre de Santa Coloma de Queralt, Retaule dels sants Joans, (detall del ball de Salom\u00e9) c. 1356, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\" data-height=\"574\" data-id=\"20566\" data-link=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/?attachment_id=20566\" data-url=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-2.jpg\" data-width=\"814\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Retaule-dels-sants-Joans_detall-2.jpg?ssl=1\"\/><\/a><\/figure><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Maestro de Santa Coloma de Queralt, <em>Retablo de los santos Juanes<\/em>, (detalles del baile de Salom\u00e9), <em>c.<\/em> 1356, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Virgen de la Porci\u00fancula<\/em>, Maestro de la Porci\u00fancula<\/h4>\n\n\n\n<p>Continuamos con el retablo m\u00e1s tard\u00edo. Es la <em><a href=\"https:\/\/www.museunacional.cat\/es\/colleccio\/virgen-de-la-porciuncula\/mestre-de-la-porciuncula\/064103-000\">Virgen de la Porci\u00fancula<\/a><\/em>, procedente del santuario de Sant Pau de Alboc\u00e0sser (Castell\u00f3n, Valencia), pintado por el maestro de la Porci\u00fancula, <em>c.<\/em> 1450-1460. Aqu\u00ed observamos once cerezas. Dos las coge delicadamente la Virgen con una mano. Las nueve restantes est\u00e1n en un plato vidriado ricamente decorado y sostenido por las dos manos de un \u00e1ngel arrodillado. El ser divino, vestido de blanco, ofrece nuestras frutas a Mar\u00eda, la madre de Di\u00f3s. Una posible interpretaci\u00f3n de esta representaci\u00f3n de cerezas la encontramos en los libros marianos o de devoci\u00f3n de Mar\u00eda. Seg\u00fan leemos, <strong>podr\u00eda ser que estas al ser dulces fueran una representaci\u00f3n de la dulzura de la gracia divina de la Virgen<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-jetpack-tiled-gallery aligncenter is-style-rectangular\"><div class=\"tiled-gallery__gallery\"><div class=\"tiled-gallery__row\"><div class=\"tiled-gallery__col\"><figure class=\"tiled-gallery__item\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula.jpg?ssl=1\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula.jpg?strip=info&#038;w=281&#038;ssl=1 281w\" alt=\"Mestre de la Porci\u00fancula, Mare de D\u00e9u de la Porci\u00fancula, c. 1450-1460, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\" data-height=\"400\" data-id=\"20573\" data-link=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/?attachment_id=20573\" data-url=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula.jpg\" data-width=\"281\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula.jpg?ssl=1\"\/><\/a><\/figure><\/div><div class=\"tiled-gallery__col\"><figure class=\"tiled-gallery__item\"><a href=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-3.jpg?ssl=1\"><img decoding=\"async\" srcset=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-3.jpg?strip=info&#038;w=600&#038;ssl=1 600w,https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-3.jpg?strip=info&#038;w=738&#038;ssl=1 738w\" alt=\"Mestre de la Porci\u00fancula, Mare de D\u00e9u de la Porci\u00fancula, (detall) c. 1450-1460, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya\" data-height=\"1607\" data-id=\"20575\" data-link=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/?attachment_id=20575\" data-url=\"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-3.jpg\" data-width=\"738\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-3.jpg?ssl=1\"\/><\/a><\/figure><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Maestro de la Porci\u00fancula, <em>Virgen de la Porci\u00fancula<\/em>, <em>c.<\/em> 1450, Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed finaliza nuestro breve recorrido por la historia de una fruta, la cereza, y su presencia en el arte g\u00f3tico de la Corona de Arag\u00f3n. De lo expuesto se desprende que las cerezas en los siglos XIV y XV ten\u00edan por lo menos dos funciones: <strong>eran una fruta escape muy consumida entre las clases altas y por su color intensamente rojo constitu\u00edan tambi\u00e9n un ornamento muy prestigioso de las<\/strong> <strong>mesas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p><em>Los Dres. Pablo Jos\u00e9 Alcover Cateura y Antoni Riera Melis son investigadores del Observatorio de la Alimentaci\u00f3n (ODELA), grupo de investigaci\u00f3n consolidado de la Universidad de Barcelona. Antoni Riera Melis es tambi\u00e9n miembro de la Secci\u00f3n Hist\u00f3rico-Arqueol\u00f3gica (SHA) del Instituto de Estudios Catalanes (IEC) y delegado adjunto del Instituto de Estudios Catalanes en la Uni\u00f3n Acad\u00e9mica Internacional (UAI). Finalmente, el profesor Antoni Riera es miembro del Instituto de Investigaci\u00f3n en Culturas Medievales (IRCVM). Emails: Pablo Jos\u00e9 Alcover Cateura: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"mailto:palcovca@gmail.com\" target=\"_blank\"><em>palcovca@gmail.com<\/em><\/a> y Antoni Riera Melis: <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"mailto:antoniriera@ub.edu\" target=\"_blank\"><em>antoniriera@ub.edu<\/em><\/a><\/em><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a href=\"https:\/\/sha.espais.iec.cat\/la-seccio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Secci\u00f3n Hist\u00f3rico-Arqueol\u00f3gica del Instituto de Estudios Catalanes<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.uai-iua.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Instituto de Estudios Catalanes en la Uni\u00f3n Acad\u00e9mica Internacional (UAI)<\/a><\/li><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.ircvm.ub.edu\/antoni-riera-melis\/\" target=\"_blank\">Dr. Antoni Riera Melis (IRCVM)<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Enlaces relacionados<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.ub.edu\/odela\/es\/\" target=\"_blank\">Observatorio de la alimentaci\u00f3n (ODELA)<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.ircvm.ub.edu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Instituto de Investigaci\u00f3n en Culturas Medievales (IRCVM) de la Universidad de Barcelona<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pablo Jos\u00e9 Alcover Cateura y Antoni Riera Melis&nbsp;&nbsp; Introducci\u00f3n Las cerezas aparecen representadas en dos retablos g\u00f3ticos del Museu Nacional d\u2019Art de Catalunya. Esta entrada en el blog del museo quiere explicar el porqu\u00e9 est\u00e1n all\u00ed. Unos apuntes sobre la palabra cereza. Tanto el castellano cereza como en catal\u00e1n cirera provienen del lat\u00edn vulgar ceres\u012da&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":20551,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[14,3,41],"tags":[436,655],"class_list":["post-20598","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-coleccion","category-general-es","category-investigacion","tag-arte","tag-arte-gotico","author-guest"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/wp-content\/uploads\/Porciu\u0301ncula_detall-2.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4tWCI-5me","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20598","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/47"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20598"}],"version-history":[{"count":28,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20598\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20668,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20598\/revisions\/20668"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20598"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20598"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.museunacional.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20598"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}